La publicidad clásica también funciona

 

inteligencia

Había pensado en escribir esta segunda entrada del blog sobre otro tema, pero de repente, comenzó a emitirse el anuncio de las rebajas de “El Corte inglés” y su eslogan me llamó la atención. Un eslogan que han mantenido tanto en las rebajas de invierno como en las de verano.

“Te mereces unas rebajas como estas”

 

En otras versiones del mismo se añade el “y lo sabes” tan propio de los chistes que circulan por la red con Julio Iglesias como imagen. Ya sabes a cuáles me refiero, ¿no? No me vayas a obligar a reproducir aquí la famosa foto.

 Bueno, pues a lo que iba, que cuando escuché el lema publicitario de estas rebajas me dije:

 – “Pues es verdad eso que se decía en la “Verbena de la paloma” de que hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad, pero no es menos cierto, que en todos los siglos que llevamos sobre la faz de la tierra, los seres humanos no hemos cambiado demasiado”.

Gorilla

 

Seguramente estarás pensando:

 – “A esta tía se le ha ido la olla.”

 Pero nooo, sé lo que me digo. Ya sé que físicamente hemos evolucionado bastante desde el hombre de Neanderthal, y tecnológicamente estamos a años luz de aquellas épocas, pero si te fijas, nuestro ego se sigue sintiendo halagado por las mismas cosas. Y lo publicistas lo saben:

 En muchas ocasiones, sigue bastando regalarnos un poco el oído diciéndonos que somos especiales, estupendos y maravillosos, para que nos lo creamos.

Es verdad que no nos mueve sólo la vanidad, no. También los sentimientos de compasión y solidaridad son muy poderosos y por eso, sobre todo en ciertas épocas del año, el marketing emocional es tan efectivo. Pero no nos engañemos: todos nos creemos un poquito mejores de lo que en realidad somos, y por eso cuando nos dicen cosas bonitas, nos derretimos y somos más proclives a adquirir el producto anunciado, ¿o no?

"Vanidad" de Auguste Toulmouche

“Vanidad” de Auguste Toulmouche

 

Esto debe ser así, sin duda, porque si no, no habría tantas campañas publicitarias que ponen el acento en hacernos la pelota.

EJEMPLOS QUE SEGURO QUE CONOCES

 Para ilustrar lo que te decía te pondré algunos ejempos de épocas diversas:

  •  “El que sabe, saba”.  Anuncio de aparatos electrónicos (SABA) del año 1989.
  • “Porque yo lo valgo”. Eslogan de L’oréal París que ya ha cumplido 40 años.
  • “Yo no soy tonto”. MediaMarkt.
  • “Te mereces estas rebajas, y lo sabes”. El Corte inglés 2015.

 Y podría seguir, pero creo que con estos cuatro ya queda suficientemente demostrado lo que quiero decir. La gente que diseña estas campañas sabe de marketing mucho más que yo, por lo que si utilizan esta etrategia será por algo.

Así que me he puesto a pensar, partiendo de la base de que estas campañas son exitosas, cuáles pueden ser las razones de su éxito, y esto es lo que se me ha ocurrido:

CONCLUSIONES: POR QUÉ LA PUBLICIDAD CLÁSICA FUNCIONA

Las marcas que se anuncian mediante este procedimiento:

  1.  Conocen a su público objetivo: un público bastante amplio, clase media, que no se puede permitir derrochar el dinero, pero que tampoco quiere privarse de nada.
  2. Saben ponerse en su lugar: en este caso no es nada difícil porque… ¿A quién no le gusta oir lo maravilloso que es? ¿Quién no sueña con darse algún que otro capricho?
  3. Ponen de manifiesto la calidad del producto: un producto tan apetecible y a tan buen precio que sería un delito dejar pasar la oportunidad de adquirirlo.
  4. Reafirman al consumidor en su decisión para terminar de convencerle: uno no puede sentirse culpable por gastar el dinero en una adquisición tan ventajosa. No hacerlo sería un error imperdonable.

 Y esto me lleva a afirmar la importancia de la psicología y la empatía a la hora de diseñar campañas de marketing y publicidad porque, en definitiva, si nos ponemos en el lugar del otro y le damos aquello que le gusta, será imposible que rechace nuestra oferta.

 ¿Crees que esta técnica de adular al consumidor es efectiva? ¿La utilizarías para vender tu producto o tu marca personal, o utilizarías otro método? Anda, no te hagas de rogar y cuéntamelo en los comentarios.